jueves, 6 de abril de 2017

Educar contra la violencia

Es elemental que, desde los primeros años de vida los niños reciban una enseñanza que les ayude a entender los beneficios del diálogo y la
negociación para resolver los conflictos, que comprendan lo que es la violencia y los factores que la provocan, es decir que se necesita EDUCAR PARA LA NO VIOLENCIA.


Que podríamos hacer los padres?

  • Estar más presentes en las primeras etapas del desarrollo de nuestros hijos: Constancia en el cariño y en la atención. Hay menor probabilidad de que se desarrollen conflictos de conducta y delincuencia en niños que poseen una relación firme con sus padres y sostienen un sentimiento de confianza con ellos.
  • Educar con el ejemplo: Los Valores familiares son una gran influencia en los niños, enseñarles el respeto a los mayores y los pares, viendonos a nosotros hacerlo, respetarlos a ellos, escucharlos, darles el lugar de explicar lo que les pasa o decir lo que sienten, recuerden que  corregir las conductas de nuestros hijos de forma constructiva y sin recurrir a la violencia es fundamental.
  • Reglas claras, sin dobles mensajes: Exponer normas de convivenvia, explicar  cuáles son las consecuencias de no seguir las reglas, predicar con el ejemplo.
  •  Orientación y supervisión en todo momento: Protección y apoyo a medida que aprenden a pensar por sí mismos. Si no existe la supervisión adecuada surgen problemas de conducta. Los niños dependen de sus padres, necesitan recibir protección y orientación sobre cómo responder de manera adecuada frente a otros que recurren a insultos o amenazas.
  • Actos violentos lejos del hogar: Control de la violencia que aparece en los medios de comunicación. Trataremos de que nuestro hogar crezca alejado de la violencia y de la agresividad. Si el niño observa  agresividad en su casa no siempre se vuelve violento, pero tiene más probabilidades de resolver los conflictos a través de la violencia, también es bueno observar qué programas ven, qué dibujos infantiles y a qué videojuegos les gusta más jugar. Comentaremos con ellos las escenas de violencia o agresividad que aparecen en estos medios y las consecuencias que tendrían si sucedieran en la vida real, buscando otras alternativas para solucionar los conflictos.